Incentivo a Cotizar

Primeramente, debemos aceptar ciertas verdades irrefutables:

  1. Los sistemas de reparto son inviables, por el incremento del número de jubilados, en relación a las personas que trabajan. Esto está avalado por la situación insostenible de los sistemas de reparto en numerosos países del mundo.
  2. La precariedad del mercado laboral, la debilidad del crecimiento económico y la automatización de funciones atenta contra la capacidad de ahorro de los trabajadores

Siguiendo una lógica estrictamente económica, los trabajadores con capacidad de ahorro debieran evitar el ahorro previsional. Ello porque, sin cotizar, el trabajador recibirá, a su edad de jubilación, un aporte solidario, de cargo estatal de aproximadamente cien mil pesos. Si decide cotizar, en caso de lograr un ahorro de veinte millones de pesos (cifra apenas alcanzable, para la mayoría de los trabajadores) ello constituirá un esfuerzo inútil, ya que dicho fondo le generará una pensión de cien mil pesos, monto que recibiría aunque no hubiera cotizado.

Los valores que utilicé son aproximados y válido para hombres solteros. En el caso de mujeres y personas casadas, el escenario es peor, en cuanto a que se requiere mayor ahorro previsional.

La mejor forma que veo, para alinear incentivos, es que la pensión solidaria sea universal. De esta forma, cualquier ahorro previsional, por bajo que sea, significará aumentar la pensión y no reemplazar el origen del financiamiento como ocurre hoy.

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